Dermatitis atópica

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una afección de la piel que se caracteriza por la aparición de eccemas (lesiones cutáneas en forma de enrojecimiento, picor intenso y sequedad). Es más frecuente en niños que en adultos (aproximadamente 5 de cada 100 niños la padecen). En los niños de temprana edad suele presentarse en las mejillas, resolviéndose generalmente a los 36 meses. En los adultos suele ser un trastorno crónico con períodos de mejoría y empeoramiento; en este caso compromete las superficies flexoras (internas) de rodillas y codos.

No hay un tratamiento definitivo, así que los cuidados de este trastorno se centran en paliar los síntomas de sequedad, descamación y el intenso prurito, que a veces ocasiona excoriaciones (piel en carne viva) debido al incontrolable impulso de rascarse. En lo casos más graves puede propagarse por las manos, el cuello, los pies e incluso los párpados.

Se desconoce la verdadera causa de esta afección, pero se sabe que la predisposición a padecerla es hereditaria. También se sabe que está relacionada con trastornos alérgicos (asma, rinitis, conjuntivitis estacional, etc).

Las lesiones varían según la edad del paciente:

FASE DEL LACTANTE: las lesiones aparecen a los 3 meses en las mejillas, frente o cuello. En la mayoría de los casos desaparece por sí sola, si no lo hace pasa a la siguiente fase.

FASE INFANTIL: estamos en esta fase si los síntomas persisten hasta los tres años, las lesiones aparecen en la superficies flexoras de brazos y piernas (cara interior de rodillas y codos). Debido al irrefrenable impulso de rascarse las lesiones supuran ya que la capa más superficial de la piel ha desaparecido y la piel se torna dura y seca de forma permanente. Hay un alto porcentaje de desaparición de la dermatitis atópica antes de llegar a la adolescencia.

FASE DEL ADULTO: puede ser una continuación de la anterior fase o aparecer por primera vez durante la adolescencia. Su localización y síntomas suelen ser los mismos que en la fase infantil. Las partes de la piel donde han curado las lesiones y la piel está dura y seca comienzan a tomar una coloración más oscura que el resto de la piel, dando una sensación de suciedad a la vista.

Ciertos factores ambientales (clima, sustancias en en aire, etc), así como los cambios hormonales pueden hacer que la situación mejore o empeore. Las situaciones de estrés suelen hacer que aparezca un brote o empeore uno ya existente. Es una enfermedad benigna, aunque desesperante.

No existe una cura definitiva que la haga desaparecer, así que los tratamientos existentes son paliativos y se centran en mantener la piel lo más hidratada posible y en eliminar la frustrante sensación de intenso picor y en ocasiones escozor. Son en su mayoría de aplicación tópica: cremas, pomadas o ungüentos (según el clima y/o el estado de las lesiones.

Algunos consejos para cuidar la piel atópica son:

-Hay que evitar frotarse y rascarse la piel, incluso en el secado de la misma, que se hará mediante toques con la toalla.

-Se evitarán los jabones excepto en las zonas más sucias de la piel (cuello, codos, rodillas, genitales, ingles y espacios interdigitales). Existen algunos geles sin jabón específicos para la dermatitis atópica (Leti AT-4, Feniderma, Avena Isdin Sydnet…)

-Es mejor el baño que la ducha. Se puede añadir al agua algún emoliente oleoso o polvos de avena para hidratar durante la inmersión.

-Si se va a utilizar alguna loción o leche hidratante después del baño, debe hacerse durante los tres minutos siguientes a la salida de la bañera; así la piel retendrá mas la humedad. También existen lociones especialmente formuladas para esta afección.

-Evitar las sustancias irritantes.

-La ausencia de humedad ambiental hace que los eccemas empeoren. En las casas con calefacción se debe tener en cuenta este factor y procurar mantenerla al 50%.

De todas formas, si tienes dermatitis atópica, acude a un dermatólogo que valorará tu caso y te recetará corticoides tópicos para evitar la hinchazón y el prurito en las lesiones. También puede que te recete antibióticos si detecta sobreinfección en las excoriaciones si las hay, y te aconsejará sobre el tipo de productos que puedes utilizar para hidratar tu piel.